Cada día las ballenas y delfines enfrentan el peligro del enmallamiento en redes de pesca, el envenenamiento por sustancias químicas, el hostigamiento, la cacería, la muerte por inanición y el desplazamiento de los lugares en los que se alimentan, reproducen y buscan refugio. Necesitan con urgencia hogares seguros en el mar – lugares protegidos donde puedan criar a sus familias, encontrar alimento, descansar y jugar.
Yo, el abajo firmante, solicito que mi gobierno, los gobiernos del mundo y los acuerdos internacionales de conservación relevantes, trabajen en conjunto para crear una red global de áreas marinas protegidas (AMPs) para ballenas y delfines, y toda otra forma de vida marina y sus ecosistemas.
|